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Entre un basurero y el hospital, así vive una damnificada del huracán
Sandy en Santiago de Cuba
ESTEBAN SUÁREZ | Santiago de Cuba | 31 de Marzo de 2017 – 13:50 CEST.

Petronila Pelegrín Llópiz, de 59 años, es lo que las autoridades cubanas
consideran un “caso social”. Con varias enfermedades crónicas, vive en
lo que queda de una precaria casita destruida por el huracán Sandy en
2012 y ubicada en el antiguo vertedero municipal de San Luis, Santiago
de Cuba.

En los últimos años ha visto pasar dirigentes políticos y funcionarios
que, dice, han expresado consternación por las condiciones de vida del
lugar, en el reparto Julio Maceo. Ha recibido promesas, pero igual su
caso ha terminado, como tantos otros, hundido en la descuidada
burocracia estatal.

“Han sucedido muchas irregularidades”, considera Pelegrín Llópiz.
Después del huracán, “me hicieron una ficha técnica como derrumbe total
y, en el momento en que empezaron a repartir los materiales, se me
aparecieron con una ficha de derrumbe parcial”, explica. “Hasta el sol
de hoy, lo único que me han dado son siete tejas de cinc, cinco bolsas
de cemento y una libra de clavos”.

“Tras el paso de Sandy, a algunos casos sociales les dieron colchones y
otras cosas; a mí no me dieron nada aunque soy damnificada. No tengo ni
cama; la que tenía esta tirada en el patio porque no sirve”, se queja la
mujer.

Pelegrín Llópiz padece glaucoma, bronquiectasia, enfermedad pulmonar
obstructiva crónica (EPOC), inflamación duodenal y otros problemas de salud.

“No salgo del hospital y el basurero está a las puertas de mi casa, y
siguen botando la basura ahí”, afirma. “El Estado se ha olvidado de mí
y, con estas enfermedades, me hace más daño vivir en este lugar. Para
colmo, el consultorio médico que nos iban a poner en el reparto lo
hicieron en el basurero, lo cual me pareció una falta de respeto ¿cómo
van a hacer un consultorio médico en el centro de un vertedero?”.

La vivienda de Pelegrín Llópiz y las de sus vecinos están en la franja
de protección de un ferrocarril. Un brote de cólera y dengue llevó al
barrio a funcionarios del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) y
dirigentes del Partido Comunista en San Luis.

Según la mujer, los funcionarios del MINSAP comentaron: “¿cómo es
posible que puedan vivir aquí a solo un metro de la línea y en estas
condiciones?”.

“Vinieron los técnicos, hicieron alardes y nos dijeron que iban a
reubicar nuestras viviendas; pero como todo, las palabras se las llevó
el viento”, relata Pelegrín Llópiz.

Esta santiaguera recibe una asignación estatal de 147 pesos moneda
nacional (unos 6 CUC) al mes.

“Solo en medicamentos gasto mensualmente 87 pesos”, dice. “Para poder
subsistir debo vender o el azúcar o el queroseno, tengo que quitarme una
cosa para poder comprar otra que me hacen falta, porque no me alcanza el
dinero. Hay medicinas en mi tarjetón que, como son más caras, no las
puedo comprar. He realizado gestiones para que me las subsidien con la
trabajadora social que me atiende, pero siempre me dice mentiras. Ya
estoy resignada”.

“Estoy reconstruyendo mi casita con lo que va apareciendo. Un día me
regalan unas tablitas, una tejita y así. Nada de lo que tenía sirvió
tras el paso de Sandy”, lamenta Pelegrín Llópiz, quien asegura que
presentó una solicitud de subsidio en octubre pasado. “Los médicos me
dicen que no puedo vivir aquí por mis enfermedades, pero si me voy para
otro lugar pierdo el subsidio que aún no me han dado. ¿Qué hago entonces?”.

Video:
https://youtu.be/O2z_hLr8lig

Source: Entre un basurero y el hospital, así vive una damnificada del
huracán Sandy en Santiago de Cuba | Diario de Cuba –
www.diariodecuba.com/cuba/1490961040_30048.html

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