Zika en Cuba

¿Por qué el servicio militar debiera derogarse en Cuba?
Los archivos secretos del Estado guardan celosamente las cifras de
dinero empleadas en guerras y preparación de guerrilleros.
POBREZA | 07 de Abril de 2016
LA HABANA.-IVÁN GARCÍA
Especial

Trabajan en pareja. Raciel, un negro de poco más de seis pies,
extremidades largas y complexión fibrosa, carga la motomochila de
fumigación, mientras Yilsander, trigueño de pelo ralo y regordete, porta
una bolsa negra con abate y una tablilla donde anotan las casas que ya
desinfectaron en la batida ordenada por Raúl Castro para minimizar la
presencia del mosquito transmisor del dengue, chikungunya y zika.

Bajo un tórrido sol, los dos revisan casa por casa de una manzana en la
barriada habanera de La Víbora. Visten pantalones, gorras y camisas
verde olivo de mangas largas, uniforme diseñado por algún sastre sádico
que ignoró la temperatura tropical de la isla. Y calzan unas botas
horrorosas y pesadas con un casco de acero en la punta.

Raciel, 19 años, suda a chorros y fuma un cigarrillo bajo el portal de
una bodega en la calle Carmen, contigua a la Plaza Roja, en el corazón
viboreño. Es oriundo de Cienfuegos, a 300 kilómetros al sureste de La
Habana. Yilsander, 20 años, nació en Mayabeque, una provincia
improvisada en 2010 por el régimen para probar la efectividad de ciertas
transformaciones administrativas y políticas.

“Cuando llego a la unidad (de tanques en Managua, al sur de la capital)
tengo los pies reventados”, comenta Raciel. “La vida del recluta es muy
dura. Pésima comida, mal trato por parte de los oficiales y nos pagan 21
pesos al mes”, señala Yilsander y se pasa por el rostro un pañuelo
empapado de sudor.

Desde hace un mes, nueve mil reclutas, suboficiales, oficiales y
policías participan en la fumigación e higienización del país. A pesar
del calor, y que el horario es de diez horas diarias, Raciel y Yilsander
prefieren esa labor que las rudas sesiones de preparación militar.

“Desde la seis de la mañana tenemos que estar marchando o adiestrándonos
en la manigua con fusiles que pesan un montón. O limpiando los tanques,
armando y desarmando las esteras. Una jodedera que no sé pa qué, si a
Cuba, después de cuadrar con los yanquis, nadie la va invadir”, expresa
Yilsander, el más locuaz de los dos.

El derroche

Ambos coinciden en que el Servicio Militar Activo (SMA), antes conocido
como Servicio Militar General (SMG) o Servicio Militar Obligatorio
(SMO), no tiene sentido. “¿Tu sabes la cantidad de plata que se derrocha
pa’cuidar un armamento que debiera estar en un museo?”, se pregunta Raciel.

Demasiado dinero para una economía que hace agua por todos lados. Según
algunas estadísticas, hay más de 85 mil hombres en armas y cerca de seis
millones de hombres y mujeres entre 17 y 49 años disponibles para las
fuerzas armadas en caso de guerra.

Los militares manejan la economía

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) engloban tres ejércitos:
occidental, central y oriental. Una marina de guerra, fuerzas aéreas y
antiaéreas. También, un batallón de tropas élites y un ejército juvenil
dedicado a labores agrícolas y constructivas en condiciones cautivas y
devengando ridículos salarios.

Las FAR y el MININT (Ministerio del Interior) son las principales
herramientas de control social en Cuba. Manejan el 75% de la economía
nacional. El Consejo de Estado y el Buró Político, así como diferentes
ministerios y empresas de negocios de primer nivel están comandados por
militares en activo o jubilados que sustituyeron sus uniformes verde
olivo por guayaberas blancas.

Según Daniel, economista, las FAR devoran “entre el 3,8 y 4% del
producto interno bruto. Quizás más. Y genera gastos de miles de millones
pesos y moneda convertible en mantenimiento de armas, preparación
militar y privilegios. Un oficial de las FAR gana alrededor de 1.200
pesos mensuales y tienen acceso a viviendas, centros recreativos, ropa y
comida, todo subsidiado por el Estado”.

Encuesta

DIARIO LAS AMÉRICAS hizo una encuesta entre veinticuatro jóvenes en
edades comprendidas de 14 a 29 años. Por unanimidad, todos prefieren que
el actual SMA sea derogado. “El servicio militar en Cuba debiera ser
profesional y voluntario. Que un soldado jure por cinco o diez años y
gane un salario decente”, apunta Diosbel, estudiante de bachillerato.

Para Onel, quien cursa segundo año de ingeniería en telecomunicaciones,
el gasto desproporcionado, la emigración y el envejecimiento acelerado
de la población en Cuba son elementos de peso para diseñar una nueva
estrategia de defensa.

“No creo que valga la pena enrolar en el ejército, por un año o dos, a
jóvenes con potencial suficiente que se formen como científicos,
ingenieros, informáticos… Ante el nuevo panorama, las FAR deben
reestructurarse. Dedicarse esencialmente a auxiliar a la población, en
caso de desastres o huracanes. Unas fuerzas armadas pequeña y
profesional, con no más de 30 mil hombres sería lo ideal para un país
cada vez más viejo y una crisis económica permanente”, acota Onel.

Las guerras en el extranjero

En los años de oro de la revolución de Fidel Castro, las FAR llegaron a
tener más de un millón de hombres en armas. Cuba, un país pobre, en los
años 80, por primera vez en su historia participó en dos guerras civiles
de manera simultánea en Etiopía y Angola, desplazando por medios propios
a cincuenta mil soldados.

“Un día de guerra le cuesta a Estados Unidos millones de dólares. Y Cuba
estuvo dieciséis años en Angola. Yo estoy convencido que ese derroche de
recursos, hombres y dinero fue la génesis del posterior Período Especial
que vivió el país”, considera el economista Daniel.

Cuando algún día se abran los archivos secretos del templete estatal, se
podrá conocer el monto de dinero dilapidado en guerras fuera de las
fronteras cubanas, preparación de guerrilleros extranjeros y planes de
subversión en América y África.

En este siglo XXI nadie pretende agredir a Cuba. El servicio militar
debiera ser abolido.

Source: ¿Por qué el servicio militar debiera derogarse en Cuba? ::
Diario las Americas :: Cuba –
www.diariolasamericas.com/4847_cuba/3730881_servicio-militar-ivan-garcia.html

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