Zika en Cuba

“Obama, amigo, el pueblo está contigo”, dicen los cubanos de a pie
“El mes de marzo ha venido sabroso. El Zika, Obama y, para rematar, el
concierto de los Rolling Stones en la Ciudad Deportiva”, dice un joven
cubano.
Iván García Quintero
marzo 17, 2016

Es mediodía. Bajo un sol que raja las piedras, Josuán, 21 años,
estudiante de Historia del Arte, sentado en la escalera de acceso al
Pabellón Cuba, en la céntrica Rampa del Vedado, desde un punto Wi-Fi
habla por IMO con su padre que vive en Hialeah, Miami.

“Viejo, qué ajetreo. Por donde se supone que Obama va a pasar están
pintando las casas y reparando las calles. Todas las semanas fumigan en
el barrio. El mes de marzo ha venido sabroso. El Zika, Obama y, para
rematar, el concierto de los Rolling Stones en la Ciudad Deportiva. La
Habana se ha convertido en el ombligo del mundo”.

En las zonas Wi-Fi de la capital, en las cuales el uso de internet se
había limitado a contactos entre familiares y amigos, ahora, la visita
de Barack y Michelle Obama es tema de conversación online.

Sahily, una chica con dos aretes en la nariz, desde la pantalla de su
smartphone, intenta mostrarle a su novio, residente en Helsinki, una
vista panorámica de la calle 23. “Papito, parece que el tipo (Obama)
piensa venir al Habana Libre. Hay una pila de segurosos que no te dejan
entrar al hotel”.

Ella no sabe que en el antiguo Havana Hilton radicará el Centro de Prensa.

A falta de información oficial, no queda más remedio que calcular.
Si para el viaje del papa Francisco a Cuba, en septiembre de 2015, se
acreditaron mil periodistas foráneos y unos 300 nacionales, es de
suponer que para cubrir la histórica visita, la cifra pudiera superar
los 2.000, entre corresponsales extranjeros y reporteros locales.

La desinformación también genera rumores y bromas.

Aún se desconoce desde dónde el presidente estadounidense hablará por
televisión. Algunos apostaban por el Aula Magna de la Universidad de La
Habana. Pero fuentes bien informadas la descartan. Igual que la Plaza de
la Revolución, Palacio de Convenciones o Tribuna Antiimperialista,
sitios habituales de grandes actos, congresos o recitales.

“No se puede mezclar el agua con el aceite. Obama es cúmbila (socio) del
Gobierno, pero no tanto”, dice Armando, custodio del Protestódromo, como
la gente le llama a la Tribuna Antiimperialista, situada a un costado de
la flamante embajada de Estados Unidos, en la avenida del Malecón.

Luis, productor de la televisión estatal, cuenta que “Obama va a hacer
un discurso televisado al pueblo de Cuba. El lugar lo desconozco, pero
ya está confirmado. Es lo que se comenta por los pasillos del ICRT”.

A sólo días de la llegada del Air Force One a La Habana y de que el
impresionante Cadillac presidencial ruede por la ciudad, se ignora el
programa exacto de Obama. Pero la premura en terminar de reparar puntos
concretos ofrece pistas a los habaneros.

Incluso destacados disidentes desconocen si se van a reunir con el
mandatario estadounidense. Hace poco, me encontraba en la casa de Berta
Soler, líder de las Damas de Blanco, cuando pasada la una de la tarde,
un van gris con chapa diplomática, llegó a su domicilio, en la barriada
de Lawton.

De forma verbal, sin mediar invitación impresa, una funcionaria
elegantemente vestida de negro le confirmó a Soler que el 22 de marzo,
en algún momento del día, un alto representante del Gobierno de Estados
Unidos la recibiría.

“Pero no me dijo que fuera Obama”, aclaró Berta.

Antonio Rodiles y Oscar Elías Biscet se encuentran entre los opositores
que se reunirían con el misterioso personaje.

Continué charlando con Berta y, casi de manera simultánea, entró un
extraño SMS a su móvil y al mío. Con el número 17486998 el mensaje decía:

“Este domingo, Obama en Santa Rita. Carnaval, una de la tarde, Tercera y
26, Miramar. Pásalo. Todos Marchamos”.

Según Soler, es una treta de la Seguridad del Estado. “Aunque no sé con
qué objetivo”, dice.

Obama arribará a Cuba en la tarde del domingo 20.

Pero eso alterará los planes de las Damas de Blanco, quienes por la
mañana asistirán a la misa habitual en la iglesia de Santa Rita y luego,
como desde hace más de 40 domingos vienen haciendo, se trasladarán al
parque Gandhi. Para el lunes 21 y martes 22 han programado marchas
callejeras.

En opinión de varios opositores, los servicios especiales están en una
encrucijada.

Juan González Febles, director del periódico independiente Primavera
Digital, piensa que “si los sicarios de la dictadura reprimen con la
ferocidad de siempre a las Damas de Blanco, quedarán expuestos ante
medios internacionales que por esos días tendrán sus ojos puestos en
Cuba”, y añade:

“Ellos van a impedir las marchas con métodos más sutiles. Reteniendo a
sus participantes en las casas y cortando las líneas telefónicas. Pero
no me asombraría si las golpean horas antes de que Obama aterrice en La
Habana. En la Cumbre de las Américas en Panamá, donde Obama estuvo
presente, se produjeron agresiones físicas y violencia verbal”, apunta
Febles.

Gustavo, militante comunista y jefe de almacén en una pizzería de La
Víbora, comenta que en su núcleo del partido no han recibido
orientaciones para agasajar a Obama. “Hasta el momento, no tengo
información de que vayan a prepararle un recibimiento popular. En la
última reunión, lo que se habló fue tener chequeados a los opositores
que viven en la zona”.

Los cubanos que desayunan café sin leche se han tomado la visita con
menos tensión. La consideran un vodevil con tinte rosa y una dosis de morbo.

“Lo que me interesa es ver a La Bestia rodando por La Habana”, confiesa
Silvio, fanático a la ingeniería automotriz. Y de memoria repite los
datos técnicos del Cadillac One que bajó de internet.

Como es habitual en Cuba, no pueden faltar los bulos que lindan con la
ciencia ficción. “Dicen que también van a traer una flota con submarinos
nucleares y portaaviones”, señala un taxista.

Más en línea con las bromas, una señora locuaz en la cola de la
panadería del Mónaco, detalla: “Una vecina que tiene en su casa la
‘antena’ (ilegal), escuchó que en varios barcos, la comitiva de Obama,
traerá comida para repartir a los cubanos. Ojalá sea verdad”.

Y, por supuesto, no faltan los coros y congas ocasionales. En los
alrededores del preuniversitario de La Víbora, un grupo de muchachos
improvisan los suyos:

–Obama, amigo, el pueblo está contigo.

Entre risas, otros ripostan:

–Obama, Obama, la gente quiere es jama.

Entre el calor, tensiones y rumores, los habaneros esperan recibir a
Obama. Con choteo incluido.

Source: “Obama, amigo, el pueblo está contigo”, dicen los cubanos de a
pie –
www.martinoticias.com/content/obama-amigo-pueblo-contigo/117529.html

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